Miradas al espejo. Manos que atan zapatillas.
Respiraciones profundas.
Risas nerviosas.
Últimos retoques de maquillaje.
Y detrás, siempre detrás, personas que sostienen la magia:
profesores, luces, sonido, coordinación, tiempos...
equipo que no se ve, pero sin el que nada sería posible.
Esto es para quienes bailan y para quienes cuidan cada detalle.
Para quienes sienten el escenario incluso antes de pisarlo.
Así empieza nuestro camino hacia el Festival Alboreá.
**8 de febrero**
Un día para compartir que bailar no es solo lo que ocurre sobre el escenario.
sino todo lo que se vive antes.
Os esperamos en nuestro XXVII Festival de la Escuela de Baile Alboreá, en Valdemoro. ¡Conócenos!
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